Iquitos en Verano – Cronica medio roja de “Pampachica”

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La temperatura empezaba a subir, es verano en Iquitos, las “wambras” lucen sus diminutas prendas, no importa si tienen algunos rollitos de mas, a la loretana no le importa,a los hombres tampoco, lucen sus panzas tales caballeros mostrando su espada, el calor  el ultima dia llego a marcar los 40 grados centígrados, razón suficiente para usar poca ropa, en estos tiempos los ríos merman y salen a relucir blancas playas. “Pampa chica” “tipishca”ca”cir blancas playas. . layaslos 40 grados centigrados,os de mas, a la loretana no le importa, los ho, cualquier  lugar donde haya arena es bueno para darse un chapuzón

 

Domingo temprano, me levanto presuroso, ayer habíamos quedados con C, W y V, ir a pasar el día en Pampa chica, “muy temprano, para ganar lugar” , “pampa chica” no es una playa de ensueño pero al menos refresca este horrendo calor, W y V llaman a la puerta muy temprano.

_Ya pues hermano, como es, vamos ya!!

_pera pe flaco recién me levanto de dormir.

_Un “san sing” nomas 4 six pack y la hacemos.

_sale, un toke.

En las compras para el día de playa , lo primordial es lo que vas a tomar, unas  chelas bien heladitas es lo recomendable, una buena comida.

 

Llegamos a pampachica, una playa pequeña, al lado izquierdo del Rio Nanay, la gente en fila india, como hormigas trabajando, madres padres e hijos, una pequeña comiendo “tacacho” , ciento de mototaxis, pasan levantando el seco polvo, todos alegres y aventándose  aire con algo.

 

Tienes que cruzar en un pequeño bote,  a “dos por china” gritan los dueños de los botes, con suerte puedes pasar tranquilo y no ser absorbido por la “bomba” de agua que abastece de ese líquido a la ciudad, ya llegado al otro lado el trajín es recompensado, la blanca arena y la fresca agua, apagan el calor en tu piel,  buscamos un lugar propicio W señala un bote grande varado al costado del rio, hace suficiente sombra como para sentarnos al borde y poder ocultarnos del asfixiante calor,  ahhh el agua del rio, dulce y fresca, nada se compara con estos Ríos de la amazonia, una cervecita para aplacar la calor, y el día se convierte perfecto, entre la mezcla de selva, arena y placer. El rio corre rosando los cuerpos calientes.

Las horas pasan y empiezan a llegar naves espaciales, con seres sumamente extraños, “Gays moderados” “travestis exagerados” , maquillaje excesivo, un o una con botas de mujer, misma bailarina cumbiambera, minifalda y pelo largo, disfruta los silbidos de los hombres, desfila con paso torpe en medio de la arena, otras caen cuando piensan saltar del bote hacia la arena, ebrias con las bebidas alcohólicas más baratas de la zona “chabelita a cincuenta céntimos la media”  , Emos playeros, algunos vestidos de  las más raras combinaciones “short playero, Polo de leucemia, zapatillas nort star media caña, gorra reguuetonera, lentes de aviador” no podría describir a este personaje, flaquitos que caminan como fisiculturistas y gorditos que chupan la panza para parecer delgados.

_Joven, joven, regálame un poquito de tu gaseosa, es para mí hijitaaa, esta de sed y no tengo pa la gaseosa a las justas para cruzar nomas tenia joven.

_Como no señora, tome Ud. La mitad de mi gaseosa.

_Hay joven que bueno eres, Dios lo bendiga.

_No se preocupe señora… y como se llama su hijita?

_Camila .

_haber quiero tomarle una foto a camila

_camilitaaa mira la cámara hijita, camilaa miraa, tomaaa hijita toma.

Vanos esfuerzo por arrancarle a la niña, en cambio nos da su mas furiosa expresión.

 

Las aguas del Nanay nos invitan a estar sumergidos eternamente en ellas, o al menos el tiempo que dure el día o la tranquilidad de este lugar, Pampachica es muy conocido por su concurrencia abundante, masiva de Gays (ahora conocido como “Pampa Gay”), Sus peleas con filudos machetes, sus tragos de la muerte, por ser el hueco de los amores prohibidos, su sexo en medio del Rio, y por ser el lugar preferido de los colegiales que se hacen la “vaca”.

 

La tarde pasa, quemando todo lo que toca, cada quien busca una pequeña sombra, lo vendedores de plásticos hacen su agosto, los “fotógrafos” (cámara antigua y sin rollo) pasean por las orillas ofreciendo una fotito de 3 lucas, nos alejamos del tumulto, de la gente, nos acomodamos en la última señal de arena, lejos de todo, el domingo es placentero, la basura va cubriendo toda la playa, botellas, plásticos, semillas de aguaje, etc.

 

El poto se te llena de arena y antes de partir tienes que darte un enjuague en la retaguardia si no quieres ir escaldado.

 

Ya eran las 5pm y la gente seguía llegando, la playa ya no daba más, la gente estaba repleta, mucha gente, nos damos un último chapuzón salimos a secarnos, cuando la gente corre, los niños lloran, lo primero que hago es coger mi cosas, y  buscar un lugar seguro para las chicas, pero no logro encontrar uno, una estampida gigantesca, la gente entra en pánico, un padre arrastra a sus niños de la mano buscando protección en la selva, el miedo a no saber lo pasa es más fuerte, la gente corre se pisotean, nos escondemos detrás del bote, 100 muchachos aproximadamente, peleándose como salvajes, con cuchillos, botellas , palos,  una gresca infernal, la sangre salpicaba por doquier, atrapados sin salida, no les toca mas que enfrentarse unos con otros, sin importarles que en el camino hieran a alguien, ojos desorbitados y corridas torpes, es tangible que están ebrios y “duros”.

La gresca pasa y sin pensarlo dos veces mis amigos y yo subimos al primer bote que se nos presentó, la tarde cae, y solo me toca tomar una foto, de lo bello que es Iquitos, ojala algún día alguna autoridad, establezca policías y basureros en esa playa, la gente regresa a sus casas, caminando por el polvo ahora húmedo formando barro en los pies, algunos caminan por las tuberías enormes de SEDALORETO. A otros nos toca caminar.

 

El sol se esconde y hoy día me burle de él, hoy día ganó las aguas del Nanay, hoy día regreso a mi casa cansado pero complacido, hoy regreso a mi casa, y no regresare a “pampachica” hasta el próximo año.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Maldita y mis Libros

El moto taxi le paso por encima, se arrastraba débil por medio de la pista, sin nadie que le preste ayuda, mi madre, se acerca despacio, recoge al gatito, y le pone en una caja con retazos de tela, al día siguiente el gato apenas podía caminar, mi madre, con mucho entusiasmo , le pone leche en un envase, el gato estira el cuello, y bebe su leche, al día siguiente el gato ya estaba más recuperado, acostumbrándose a su nueva casa, corre por todos lados, rasga las telas que vee , se mete en los zapatos, y juega con una pelotita de goma, se le bautiza con el nombre de “MALDA” en honor, a la gata perdida de mi madre, “maldita” (de cariño) es la más mimada en mi casa, yo, me levanto, temprano, dispuesto a ir a la universidad, después de asearme, mi madre me dice (antes que yo le pregunte) que me prepare solo el desayuno, que tengo manos, acaso las mujeres hacemos los que haceres del hogar con otra cosa? –finaliza-, apenas termina de decir esas palabras, va a la cocina y fríe un pedazo de pollo con aderezo y todo, y se lo da en un plato a la “maldita”, que cariño, Malda, ya se sentía dueña de la casa.
En mi cuarto tengo una biblioteca, muy bien surtida, de una variedad de libros, pasando de economía hasta literatura regional, estaba en pleno , re-ordenamiento de la misma, hasta que me dio la noche, y tenía que salir, cuando regreso, entro a mi cuarto, cansado, me siento en mi cama, y huelo un olor extraño, huelo a “mierda de gato”, ptm, pensé, seguro este gato de mierda ya se cago en mi cuarto, y es así, que en un minuciosa investigación olorifica, llegue con el paradero del pedazo de escoria , el gato se había cagado, en un libro de “IMRE KERTEZ”, el maldito gato, se cago encima de un premio nobel de literatura , la sangre me hirvió hasta la cabeza, agarre de puntitas el libro, y con mucho cuidado lo lave, pasado unos días, y después de un baño de jabón y perfume, “Yo, otro”(I.K), era el libro más limpio y oloroso de mi cuarto, tanto así que me dio ganas de re-leerlo, me lo puse a leerlo otra vez, hasta que me quede dormido, con las interrogantes y el sarcasmo de Imre kertez, al día siguiente tenía que ir muy temprano a clases, al regresar de noche, me echo en mi cama, cuando de pronto, una hilera de olor putrefacto mesclado con perfume me advierte que este gato, se volvió a cagar, reviso todo, y no encuentro nada, hasta que reviso bajo mi cama, y mi ira fue tanta al descubrir que, nuevamente este gato se había cagado en mi libro, esta vez hasta se orino, dejando manchas amarillas por todo el ejemplar, busque con furia al gato, lo encontré y lo mande de un solo aventón tan lejos como pude, creo que llego hasta dos casas mas allá, IMRE KERTEZ, no pudo ser salvado, lo mire con tristeza, ayer nomas te volví a leer, ahora ya me da asco tocarte, y con mucha tristeza, lo puse en mi huerta, para que este muera lentamente, tal vez con las lluvias, no podía meterlo en el tacho de basura, solo dejarlo ahí, solo , hediondo, cochino, inmundo, me lave las manos y me metí a dormir, al día siguiente, algo me jalaba los pies, me daba mordiscos, me jalaba con sus garritas, abro los ojos y era la “malda” jugando con mi pie derecho , miro al gato, ella me mira moviendo la cola, como diciéndome “otra vez, otra vez”.